Arturo Sanabria Vega

Arturo Sanabria Vega Arturo Sanabria Vega Arturo Sanabria Vega

Nace en Badajoz el 6 de mayo de 1911, estudia veterinaria en la Escuela de Madrid, obteniendo el título en 1935, para posteriormente alcanzar el Doctorado en 1964 en la Facultad de León, siendo Profesor Ayudante de la Cátedra de Química de la Escuela Superior de Veterinaria de Madrid.

A lo largo de su vida se mantiene el interés por la formación continuada de este modo hace diferentes especialidades: Inseminación Artificial Ganadera; Lanas y Ganado lanar, Explotaciones Pecuarias, Porcinos, AnálisisClínicos y Bacteriológicos; Diplomado en Sanidad y Agente Comercial. Sus conocimientos y experiencias le permiten publicar en diferentes revistas especializadas como son: “Boletín de la Junta de Fomento Pecuario”, “Cauce”,” Ganadería”,” Circular Informativa del Colegio de Badajoz”, etc. y artículos de divulgación en periódicos como “Hoy”, “Tribuna Veterinaria”, obteniendo el 28 de mayo de 1956 un premio del Consejo de Colegios por artículos periodísticos.

Del mismo modo imparte conferencias, es profesor de cursos e interviene activamente en reuniones y congresos profesionales tales como: “Curso sobre Cuestiones Ganaderas” en 1943 en Cáceres; “III Semana Nacional Veterinaria” en Córdoba en 1964; “V Ciclo de Conferencias Técnicas” en 1967 en Madrid,” I Jornadas Nacionales de Ganado Vacuno Retinto”, en Badajoz en 1970; “Diplomados en Sanidad” en 1971 en Badajoz y Cádiz.

Es un especialista en ganado de lidia, lo que le hace crear la escuela de veterinarios para intervenir en espectáculos taurinos con los compañeros que le acompañan en sus actuaciones, llegando a publicar un trabajo “Consideraciones sobre la suerte de varas”, en la monografía “Tres  ciclos sobre el toro de lidia”. y reconociéndose su encomiable actuación, al hacerlo Presidente honorario del jurado, que concede el trofeo Toro de Plata del Colegio Oficial de Veterinarios de Badajoz en la Feria Taurina pacense.

Su vida profesional oficial la desarrolla en el Cuerpo de Inspectores Municipales Veterinarios, primero como interino en la plaza de Alburquerque y Villar del Rey desde el 10 de enero de 1937 al 13 de enero de 1941.

Tras realizar las oposiciones, ejerce como propietario delas mismas localidades, hasta el 15 de octubre de 1941, en que pasa a una plaza en Badajoz, como veterinario Titular, desde el 24 de diciembre de 1941 y siendo a partir de 1964, Jefe de los Servicios Veterinarios, hasta su fallecimiento el 11 de febrero de 1979.

Arturo Sanabria es una institución que lleva con orgullo su condición de veterinario y siempre intentando demostrar la formación que le da dicha titulación y que le catapultan a ocupar importantes puestos en distintos estamentos: Jefe de la Sección Económica del Sindicato de Ganadera , Presidente de la Junta Provincial  de Fomento Pecuario, Presidente de la Cámara Oficial Sindical Agraria, Miembro y Ponente del  Consejo Económico Sindical Interprovincial de Extremadura y Huelva, Consejero de la Caja Rural y Diputado Provincial en Badajoz.

Es además desde el 31 de enero de 1977 miembro de la Academia de las Ciencias Veterinarias de Sevilla, con el discurso de entrada “Los animales en la pintura” fruto de la unión de dos aficiones, la veterinaria y la pintura, que Arturo práctica.

Su amor por la profesión le hacen tomar parte de la actividad Colegial, desde su colegiación el 11 de enero de 1936.

Se comprometió mas seriamente el 31 de julio de 1943, en que comienza a pertenecer a distintas Juntas Directivas, para ser presidente del Colegio el 24 de marzo de 1956 al 23 de mayo de 1977, toda una vida dedicada a la defensa de los intereses profesionales que incluso le llevan a ser vocal de la II Zona en el Consejo General de Colegios, desde el 19 de febrero de 1970 a 23 de mayo de 1977, lo que le permite participar activamente, a nivel nacional, en los avatares de la veterinaria.

Se le reconocen sus méritos al concedérsele, la Encomienda de la Orden Civil del Merito Agrícola el 20 de marzo de 1965 y la Presidencia Honorifica del Colegio de Badajoz el 10 de junio de 1977.

Sin duda ninguna, todo ello no habría sido posible si no hubiera tenido una familia que le da la estabilidad necesaria y en la que cunde su ejemplo, puesto que un hijo suyo, Arturo, sigue la tradición veterinaria.