Jacinto Sánchez García

Jacinto Sánchez García Jacinto Sánchez García Jacinto Sánchez García

Nace en Fuente de Béjar (Salamanca), el 4 de mayo de 1901; estudia en la Escuela de León la carrera de Veterinaria, finalizando el 20 de mayo de 1923 y expidiéndosele el título el 14 de junio del mismo año.

Su vida profesional se inicia en la zona de Guijuelo y Ledrada, desde el 1 de agosto de 1923 al 1 de septiembre de 1925, teniendo que cesar por incorporarse al ejército, participando en la toma de Alhucemas.

Animado por sus familiares que ejercen actividades comerciales en Extremadura, se incorpora a su vida profesional el 26 de agosto de 1926 en Montijo como Veterinario Titular, donde ejerce durante 45 años, cesando en 1971 y reconociéndosele su labor mediante un homenaje por el pueblo de Montijo y compañeros veterinarios.

Junto a esta actividad profesional destaca su acción como ganadero, selecciona y mejora la raza porcina ibérica, siguiendo los consejos de otro veterinario D. Amalio de Juana. Hoy día dicha ganadería la lleva su hijo José Luís, recibiendo el premio especial en el concurso de Zafra y es visitada por estudiosos del Reino Unido.

Presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Badajoz desde el 6 de febrero de 1941 hasta el 3 de diciembre de 1949, posteriormente es nombrado Presidente Honorífico de la entidad el 16 de noviembre de 1964.

Bajo su dirección la actividad colegial sufre una reactivación, pues se redactan unas nuevas tarifas de servicios veterinarios, se organiza un concurso de ganado en Castuera con la colaboración de la Junta de Fomento Pecuario, a las que asisten personalidades como D. José Rubio, D. Santos Aran, D. Carlos Luis de Cuenca, D. Santiago Tapia, D. Rafael Díaz Montilla, etc. Del mismo modo destacan las gestiones personales para conseguir limar asperezas en pleitos entre compañeros y unificar criterios de acción, y todo ello como el mismo manifiesta “con mucho trabajo, viajes en tren, alojamiento en posadas y poco dinero”.

Al final de su mandato consigue unos fondos de 150000 pts. que le permiten a la Directiva que le sucede presidida por D. Álvaro Paredes, la adquisición de unos terrenos para una sede colegial nueva.

Como reconocimiento de su actividad en favor de la profesión, con fecha 29 de agosto de 1988, el colegio le tributa un homenaje.