Hasta que en 1955 no fue inaugurado el edificio de la Avenida de Santa Marina, que constituye actualmente la sede Colegial, esta ha conocido diversas ubicaciones como consecuencia del propio proceso de constitución de la Entidad y su posterior y continuo crecimiento.

Información sobre el Escudo

Colocación del escudo de la sede colegial en la fachada principal

Puesta Principal

Entrada principal por la avd. de Santa Marina
  • Información sobre el Escudo

    Colocación del escudo de la sede colegial en la fachada principal
  • Puesta Principal

    Entrada principal por la avd. de Santa Marina

    En los primeros tiempos se carecía, no ya de sede social, si no de cualquier tipo de local en el que desarrollar adecuadamente y de forma estable las actividades propias de la Asociación Veterinaria. En sus inicios las reuniones de fundadores y primeros colegiados tenían lugar en la Sociedad Económica de Amigos del País, (por entonces establecida en el edifico situado en la Calle Obispo Juan de Rivera, adosado al que fue Instituto de Enseñanza Media Barbará de Braganza) y que hoy ocupa el Centro de Adecuación del Profesorado (CAP).

    A partir de 1930 el Colegio Pacense, cuenta con sede propia, aun cuando ésta conocerá varias ubicaciones. La primera de ellas, en el nº 16 de la Calle Donoso Cortes, según se hace constar en el acta de la Reunión de la Directiva del 16 de febrero de 1930. Posteriormente, el crecimiento de la Entidad tanto en el número de asociados como en las funciones a desarrollar, hace preciso el cambio en el mes de agosto de 1934, a la planta principal del nº 2 de la calle Rubén Landa. El traslado de domicilio social va también acompañado del incremento de personal de oficina, (en 1935 es ya de tres personas), y de inversiones en mobiliario y equipamiento. En mayo de 1936 se instala una línea telefónica y se solicita un apartado de correos.

    Sin embargo, esta nueva sede también queda pequeña y es necesario un nuevo traslado a otro local más acorde con las necesidades y la categoría e importancia de la Entidad. En esta nueva ocasión, febrero de 1937, se ubica en la Calle Prim nº 22, que, por ofrecer mayor superficie, incluso permite habilitar unas habitaciones para vivienda del conserje, aun cuando no es posible celebrar asambleas y reuniones multitudinarias, por carecer de salón de actos y utilizándose en estos casos el de la Central Nacional Sindicalista, ubicada en la Calle Queipo de Llano nº 2.

    La permanencia en Prim nº 22, se alarga hasta que en marzo de 1950 la propietaria del local, Dª. María Peña Quirós, presenta una demanda de desahucio, acompañada incluso de un requerimiento notarial en abril del mismo año.

    No obstante, se hace caso omiso, lo que lleva a la propiedad a la presentación de una nueva demanda de desahucio, que se formula ante el juez en febrero de 1952 y que obliga a la presentación de un recurso por parte del Colegio, el cual es desestimado por la audiencia de Cáceres en sentencia dictada el 10 de mayo. Los costes totales de la apelación ascendieron a 3.370,90 pesetas, aceptándose el consejo del asesor jurídico colegial de no establecer recurso ante el Tribunal Supremo.

    En consecuencia, el día 3 de julio un oficial del juzgado conminó oficialmente que debería abandonarse la sede, en un plazo máximo de seis meses, de forma que aunque son solicitadas repetidas prórrogas (el 13 de diciembre de 1952 y el 22 de enero de 1953), a finales de febrero es preciso alquilar un nuevo local, situado en la misma Calle Prim nº 32, propiedad de los herederos de D. Maximino Caballero Vara, con quienes el Secretario del Colegio (D. José Mª Cruz Guzmán) firma un contrato de inquilinato, que fija una renta de 850 pesetas mensuales.

    Las dificultades que el desahucio acarrea, la búsqueda de nuevo local, el consiguiente traslado y en suma, la precariedad que supone mantener la sede colegial en régimen de alquiler, hacen ver la necesidad de adquirir un inmueble. Con tal motivo, por parte de la Junta Directiva, se inician acciones tendentes a sondear la opinión de los colegiados ante la posible adquisición de un local. En este sentido en agosto de 1950 se remite un cuestionario a todos los colegiados para que emitan su parecer y en febrero de 1951, se designa a los compañeros D. Aurelio Soto de la Fuente, D. Anacleto Carmona Laso y D. José Mª Cruz Guzmán, para que procedan a la redacción de un proyecto e informe sobre el asunto.

    El quince de junio de ese mismo año tiene lugar una asamblea general en la que se discute el tema, aprobándose finalmente (con solo tres votos en contra) la adquisición de una casa ya construida, con preferencia a un solar.  De nuevo se designa una comisión encargada para tal fin, e integrada por D. Anacleto Carmona Laso, D. Aurelio Soto de la Fuente, D. Arturo Sanabria Vega y D. Francisco Carpio Charavignac, quienes en la siguiente asamblea, celebrada el día 8 de mayo de 1952, informan acerca de varias casas que se encontraban en venta (situadas en las calles Ramón Albarrán, Prim, Menacho, Calvo Sotelo, Teniente Coronel Yagüe y Miguel Primo de Rivera), todas ellas pertenecientes al casco antiguo de la ciudad, aunque no fue estimada la compra de ninguna de ellas.

    En consecuencia, la comisión propone que se acometa la construcción de un edificio de nueva planta, e incluso se presenta a la Asamblea, la conveniencia de que el Colegio acuda a la subasta de un solar de 841m² situado en la Avenida de Huelva. En la subsiguiente votación, se aprueba un voto de confianza para que la Comisión procasa, lleve a termino la adquisición del terreno y la construcción del edificio (39 votos a favor y 1 en contra).

    El solar es comprado en el verano de 1952, informándose de ello a los colegiados en la asamblea convocada al efecto el 16 de diciembre de 1952, a la vez, se presenta el proyecto elaborado por el arquitecto Sr. Escudero, en el que se considera un edificio con sótano-entresuelo, piso bajo destinado a oficinas y otro principal en el que se alojarían, la biblioteca, un laboratorio y el salón de actos, además de un primer piso compuesto de vivienda para alquiler y tres habitaciones para los colegiados que hayan de pernoctar en Badajoz. Asimismo, son presentados varios presupuestos de diferentes contratistas y se informa de la situación económica y de la financiación del inmueble, que asciende en ese momento, incluido el valor del terreno a 581.418 pesetas.

    Actuales aparcamientos de la Sede Colegial

    Parte trasera del edicicio de la sede donde se construyeron los aparcamientos
    • Actuales aparcamientos de la Sede Colegial

      Parte trasera del edicicio de la sede donde se construyeron los aparcamientos

      Para afrontar el coste del edificio, se propone que se suscriban por los colegiados, anticipos reintegrables con el interés correspondiente y también grabar los documentos que el colegio facilita (los impresos de guías de origen y sanidad de 1 a 50 cabezas, con 0,50 pesetas impreso; los de más de 50 cabezas, con 1peseta; las guías de compra-venta de équidos, con 2 pesetas y con 1 peseta, el certificado oficial; el impreso de pruebas de sementales y los certificados de productos cárnicos).

      Con respecto a los anticipos reintegrables, el 22 de enero del año siguiente se toma el acuerdo de emitir 300 títulos de 1000 pesetas cada uno, y ofrecerlos en suscripción a los veterinarios de la Provincia, previéndose una amortización escalonada de 30 títulos al año, mediante sorteo y con un interés devengado del 4% anual. La acogida es muy favorable de modo que para el 12 de marzo, los ingresos por ese concepto alcanzaban la cifra de 160.000 pesetas. Por parte del Colegio, se aprueba en mayo un presupuesto extraordinario de 300.000 pesetas, con destino a la construcción de la sede.

      El buen funcionamiento de los canales de financiación permite, que el contrato para la edificación pueda ser suscrito ya el día 28 de agosto, siendo la empresa adjudicataria, Antonio Clavero Val, de Badajoz.

      En octubre en la asamblea celebrada el día 30, es nuevamente presentado el proyecto con remodelaciones sobre el anterior del arquitecto D. Ernesto Escudero Morcilla, con una valoración del coste de edificación de 909.428,81 pesetas, aprobándose una primera inversión de 500.000 pesetas, a cubrir con las obligaciones y con las aportaciones del Colegio, denegándose la venta del solar sobrante, que afecta una superficie de 460 m².

      De la buena marcha tanto del proceso de construcción como de la financiación da idea el hecho de que, en enero fuese aprobada en Junta de Gobierno una gratificación de 100 pesetas para los obreros empleados en la obra, así como lo reflejado por el estado de cuentas, al 15 de marzo, en el que aparecen 680.387 pesetas en el haber y 300.000 pesetas en el debe, con un saldo positivo de 380.387 pesetas, aunque esto no es óbice para que en asamblea celebrada el 14 de abril, sea aprobada la emisión de 200 nuevos títulos.

      Al modificarse la Junta Directiva Colegial, se realizan cambios en la composición y el número de los integrantes de la Comisión procasa (acta de 6 de septiembre de 1954) por lo que sus miembros son ahora;  D. Luis Rubio García, D. Juan Bueso Gómez, D.  Julián Pantoja Salguero, D. Arturo Sanabria Vega y D. Francisco Carpio Charavignac.

      El día 30 de noviembre es celebrada una nueva asamblea, en la misma resulta aprobado un presupuesto extraordinario de 200.000 pesetas, bajo el epígrafe Aportaciones voluntarias de los colegiados, gracias a la emisión de otros 200 títulos (al 4% de interés). En el capítulo de gastos, aparece igual cantidad para efectuar los pagos correspondientes a las certificaciones de terminación de la primera fase de la obra y también se ratifica la decisión de no vender el resto del solar. Al finalizarse la edificación, han suscrito títulos 107 colegiados, además de los funcionarios, siendo presidente del Colegio D. Álvaro Paredes Estaban.

      En marzo de 1955, se solicita al Consejo de Colegios que la celebración de su asamblea correspondiente al primer cuatrimestre, se haga en Badajoz durante los días 9 a 13 de mayo, coincidiendo con la inauguración de la Nueva Sede Colegial. En la Junta de Gobierno de 11 de abril, que preside D. Rafael Díaz Montilla, queda cerrado el programa de actos y así mismo se fija la aportación que con tal motivo han de hacer los colegiados (250 pesetas por tarjeta de colegiado y 100 pesetas por la de familiar).

      Con posterioridad se ha realizado remodelaciones de las instalaciones a fin de mantener el nivel de prestancia y singularidad del edificio y acomodarlo para facilitar las funciones y actividades colegiales, entre ellas cabe resaltar la adecuación del salón de actos en la etapa presidencial de D. Ángel Robles Doblado. En la de D. José Mª Gómez Nieves, se abordan las transformaciones siguientes; en la planta baja (nueva entrada, área de atención al público y despachos) con el fin de dotarlos de condiciones de bienestar laboral (aire acondicionado, mobiliario, medios informáticos, etc.); en la segunda planta (instalación de un laboratorio para el apoyo a la labor de los colegiados); el área que venía siendo destinada a vivienda del conserje y alojamiento de veterinarios (se transforma en biblioteca, dos aulas para impartición de cursos, sala – estar,  archivos y aseos) y el jardín posterior se destina para aparcamientos. En la etapa de D. Julio López Gimón se adecúan los aseos –servicios de la planta baja y se finaliza la obra de los aparcamientos.