En 1922 coincidiendo con la celebración de la IV Asamblea Nacional de Veterinarios, queda patente la necesidad de la creación de una Asociación Nacional que coordine, integre y tenga la representatividad del Colectivo Profesional Español y por ello, se hace realidad en 1923 la Asociación Nacional Veterinaria Española, presidida por D. Dalmacio García Izcara. No obstante, no todos los Colegios Provinciales se afiliarían, tal es el caso del Pacense en el que incluso no se aprobó la integración después de haberlo sometido a la consideración de la asamblea el 8/2/1923 y el 15/6/1624, siendo el Presidente D. Victoriano López Guerrero.

Con el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera, se suspende la Asociación mediante la Real Orden de 29 de octubre de 1925 y se intenta sin éxito la creación de otra como alternativa La Unión Nacional de Veterinarios. Así mismo se proyecta una Federación de Colegios a la que tampoco se adhiere el de Badajoz, tras las consultas realizadas el 29 de octubre de 1927 y el 14 de octubre de 1928.

Por fin la Real Orden de 13 de febrero de 1930 rehabilita la Asociación Nacional Veterinaria, cuya directiva está integrada por D. Félix Gordon Ordás (Presidente), D. Ramón Coderque Navarro (Vicepresidente), D. Manuel Medina Garcia (Secretario Tesorero) y como vocales; D. Jose García Morales, D. Pedro Carda Gómez y D. Isidoro García Rodríguez. En esta se integra la de Badajoz el 15 de marzo de 1931, coincidiendo con la Presidencia de D. Juan Ruiz Folgado.

Tras la Guerra Civil se establece una Corporación Superior, que sustituye a la Asociación Nacional y que se denomina Colegio Nacional de Veterinarios de España, constituida por representantes de los distintos Cuerpos Administrativos de Veterinarios (Nacional, Militar, Catedráticos e Inspectores Municipales) y con difícil entronque para los Colegios Provinciales. Por ello en 1942, tras realizarse la Primera Asamblea Nacional de Presidentes de Colegios Provinciales, se reorganiza el sistema para hacerlo representativo e integrador. En 1950 se cambia su denominación a Consejo General de Colegios Veterinarios de España y en 1970 otra vez a Organización Colegial Veterinaria Española, que se mantiene en la actualidad.